Este tipo se despertó cierto día entre sus apuntes y formulas matemáticas con la solución al problema que le valió su doctorado en informática.

Mucho tiempo había pasado desde la última vez que había salido con sus amigos a mover el esqueleto, tanto tiempo que ni recordaba el nombre ni aspecto de sus antiguos amigos

Así que, ni corto ni perezoso, se fue el solo de marcha a ese viejo local del barrio… sin importarle lucir esa barba de ermitaño asceta y empezó a realizar su imponente ritual baile de apareamiento

¡Imposible que el tipo no pillara cacho esa noche! ¡Imposible!

Visto en | http://www.machacas.org/