Por mucha pegatina molona que tengas pegada en los laterales de tu coche de propiedad pública deberías predicar un poco más con el ejemplo (por mucho que nadie te vaya a multar, porque eso es precisamente tu función) para mantener un mínimo de moral y profesionalidad que te habilite ante “los mundanos”.
Conducir un vehículo con un móvil a la oreja (haciendo la pinza con el hombro) y otro en la mano no sería una acción que destile demasiada “seguridad“, ¿verdad?

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