Por ejemplo este cartel del Metro de Madrid. En él podemos ver una curiosa comparativa de los precios del billete sencillo de metro entre la capital española y diferentes ciudades del mundo.
La manipulación no está en mentir sobre los importes. Es de suponer que los datos son correctos (mucho suponer, pero hagamos un acto de fe). La manipulación (como un buen samaritano se ha encargado de destacar) es haber obviado informar el coste relativo de ese billete en función del poder adquisitivo de sus usuarios (en relación al salario mínimo interprofesional).

Y no solo el salario mínimo interprofesional de la mayoría de esos países (con billetes de metro muuucho más caros que aquí) dobla o triplica el español, también sabemos perfectamente que los salarios medios siguen el mismo patrón…
Precios europeos pero sueldos “españoles”… lo de siempre.
Vísto en | http://soypelopo82.blogspot.com
| Si te ha gustado, compártelo con tus amigos: | ||||
| | Menéala | |||
Post Anterior « Soraya y Lisa: cuando la “realidad” supera al humor
Siguiente Post Piedra, papel, tijera y “lo otro” »
« ¡Puedes ser el primero en dejar un comentario! »