Sonrisa profident perruna: Husky siberiano

Si una cosa no puede discutirse de este simpático Husky Siberiano es que (aparte de una lengua de dos palmos) puede presumir de tener una auténtica sonrisa de cine (lo que coloquialmente llamamos “una sonrisa profident“) gracias a una dentadura perfecta. Viendo esa poderosa mandíbula cargada de dientes no resulta difícil verle un increíble parecido con el lobo.

Ah, y otra habilidad de este perro: posa siempre perfecto para las fotografías. Y es que con esos profundos ojos grises (o azules muy claros) sería un desperdicio salir en una foto con los ojos cerrados, ¿no? xD

Sirva como dato puramente anecdótico (culturilla, vamos) el decir que recientes estudios de ADN realizados sobre Huskys Siberianos apuntan que se trata de una de las razas caninas más antiguas del mundo (de aquí su cercanía con el lobo, imagino).

El hallazgo de un fósil con cuatro alas ayuda a comprender la evolución del vuelo y el paso de dinosaurio a pajaro

La criatura descubierta (Anchiornis huxleyi), provista de cuatro alas y profusamente cubierta de plumas, sería entre 1 a 11 millones de años mas antigua que el primer pájaro conocido.

Representación del Anchiornis

Los fósiles, encontrados en el noreste de China, fueron presentados por la Sociedad de Paleontología Vertebrada en su reunión anual el pasado 25 de setiembre. En el informe se hacía indicar que los sedimentos que acompañaban los restos se remontaban a fechas de entre 151 y 161 millones de años.

Fósil del Anchiornis huxleyi

En las imágenes puede apreciarse la denominada “pelusa de dinosaurio” recubriendo la cabeza, el cuello del animal y las extremidades inferiores.

Para James M. Clark, paleontólogo de la Universidad de Washington, en la configuración de cuatro alas de estas curiosas criaturas puede estar una fase muy importante para entender la transición de los dinosaurios hacía los pájaros.

Evidentemente entre los científicos existen opiniones críticas sobre la interpretación del descubrimiento, aunque es innegable que el hallazgo da nuevos elementos desde los que seguir investigando.

Fuente | http://www.wired.com