La venganza del buen samaritano

El buen samaritano está siempre dispuesto a ayudar al prójimo. Pero incluso el buen samaritano tiene un límite en su inmensa bondad.

Sirva de ejemplo el siguiente vídeo. En él podemos ver como un motorista corren en auxilio de un conductor que ha olvidado su móvil y su cartera encima del techo de su coche.

El problema es que dicho conductor no parece entender las intenciones de esa buena persona y responde con bastante mala educación.

Una vez aclarada la situación (y superado el susodicho límite) podemos ver la venganza del buen samaritano.

Explicación gráfica de como funciona la economía doméstica

Para los que no entendían como funciona la economía doméstica (y se pensaban eso de… ¡aquí hay algo que no me cuadra! cada fin de mes), alguien se ha currado una sencilla ilustración que despejará muchas dudas.

El funcionamiento es el siguiente: el dinero, ganado con el sudor de nuestra frente en largas jornadas laborales, entra en nuestra cartera muuuuuuy despacito (metáfora con la tortuga). Entonces, una vez dentro, sale muuuuuuuy rápido (representado con la liebre).

Así que ya lo sabéis amiguitos, si lográis invertir esos flujos, os forrareis en menos que canta un gallo (o quizá no tan rápido, pero fijo vamos).

¿Quieres conservar tu cartera? Lleva una foto de un bebé

¿Que es lo que harías si te encontraras con una cartera? ¿Quedártela? ¿Devolverla? ¿Buscarías a su dueño? ¿La llevarías a la policía?

Estas difíciles preguntas parece que inquietaban a un grupo de científicos escoceses que, tras una ardua investigación de campo han llegado a la conclusión de que la respuesta se corresponde más a una cuestión evolutiva que a la simple moral.

Cartera

Para este curioso estudio se “abandonaron” cientos de carteras por todo Edimburgo, todas ellas siguiendo determinados patrones. Unas llevaban una fotografía de un bebé sonriente, otras un bonito perrito, una parejita de ancianos o una familia feliz. Algunas llevaban papeles que hacian referencia a obras de caridad, mientras que otros, por el contrario, no llevaban nada.

Pues bien, una vez soltado el anzuelo solo hacía falta que los peces picaran y esperar resultados.

Y estos fueron contundentes. Las carteras con la foto del bebe fueron las más retornadas. Solo una de cada diez personas que habían dado con una de ellas tenia suficiente “sangre fría” como para resistirse a devolverla. Por el contrario, las carteras sin foto fueron mucho menos retornadas a sus supuestos dueños. Solo una de cada siete fue retornada.

Según el Dr. Wiseman, del equipo de científicos que realizó el estudio, el resultado es fruto de un sentimiento de compasión y de conservación de la especie que los humanos hemos ido desarrollando durante nuestra evolución. Esa mirada tierna e inocente del bebé nos despierta un instinto que nos empuja a garantizar la supervivencia de las generaciones futuras.

Como curiosidad decir que las siguientes carteras más devueltas fueron las que contenían la foto del perro, seguidas por las que tenían la foto de la familia y las de la pareja de ancianos.

Fuente | http://www.timesonline.co.uk (enviado por Nmigo)