Los hay dispuestos a todo con tal de ganar

El otro día os hablábamos de como habían sancionado a un corredor británico despojándole de su medalla de bronce por haber hecho trampa durante una maratón (se había subido, ni más ni menos, a un autobús) como ejemplo de lo que son capaces de hacer algunos para “ganar“.

Pues aquí tenemos otro flagrante ejemplo de lo bajo que se puede llegar a caer.

Después de ganar la carrera de bicicletas en categoría infantil (y concretamente la prueba femenina) el tipo fue cazado gracias al test antidoping. Y no porque estuviera dopado ¿eh? Fue porque despertó serias sospechas a los jueces al irse con el bote para la muestra de orina al lavabo de los tíos…

Casi lo consigue, ¡pero al final los tramposos siempre caen!

Avión de papel WIN: volando directo al container

De esta competición de lanzamiento de aviones de papel desde una azotea hay un claro campeón.

Tres muchachos se desafían y lanzan al mismo tiempo sus prototipos de planeadores de papel al vacío. Mientras que dos de ellos “aterrizan” rápidamente en el suelo de la calle, el ganador demuestra ser un avión con una alta conciencia ecológica y, tras planear en círculos un buen rato, detiene su vuelo directamente en el contenedor (aunque habría que verificar que se trata del contenedor de papel).