Murcielagos Vampiro y mordeduras a las personas

Los murciélagos o quirópteros (Chiroptera, del griego kheirós, “mano” y ptéron, “ala”) son un orden de mamíferos voladores cuyas extremidades superiores se desarrollaron como alas. Mientras que otros mamíferos como la ardilla voladora o los dermópteros sólo planean distancias limitadas, los murciélagos son los únicos que son realmente capaces de volar.

La mayoría de los murciélagos son frugívoros o se alimentan de pequeños insectos. Como todo depredador en la cadena alimenticia regula la población de las especies de las cuales se alimenta. Cumplen un papel muy importante en la naturaleza, como polinizadores, dispersores de semillas y controladores de plagas de insectos.

Existen únicamente tres especies que se alimentan de sangre, de las cuales dos lo hacen de aves y sólo el vampiro común (Desmodus rotundus) lo hace de mamíferos grandes, principalmente de ganado en zonas con potreros. Los ataques de estos murciélagos a humanos son poco frecuentes aunque no demasiado extraños.

Una mordedura de un vampiro, por sí misma, resulta poco dañina; sin embargo puede transmitir enfermedades y parásitos en su saliva, que de no ser detectados pueden causar daños importantes. El caso más evidente es el de la rabia. Resulta inexplicable por qué los murciélagos muestran tal resistencia a infecciones virales como la rabia, mientras que sus efectos son notables en otros mamíferos.

¿Vida eterna?

10 personas inteligentes con un final más bien estúpido

  • Esquilo

    El antiguo dramaturgo griego murió alrededor del 500 aC, cuando un águila dejó caer una tortuga sobre su cabeza. Al parecer, el águila confundió la cabeza calva del dramaturgo con una piedra.

  • Atila el Huno

    En su noche de bodas, de tan borracho que iba, no se dio cuenta de que su nariz sangraba profusamente. Su nueva esposa despertó la mañana siguiente para encontrar al novio muerto, ahogado en su propia sangre.

  • Sir Francis Bacon

    Para ver si la nieve preservaba la carne, el filósofo, estadista y científico del siglo 17 mató a un pollo y lo rellenó de nieve, buscando con esto una confirmación empirica del retraso de la descomposición del ave gracias al frío. Al final del experimento había dos cuerpos sobre la nieve.

  • Tycho Brahe

    En la dinamarca del siglo XVI se consideraba de mala educación levantarse de la mesa antes de que el banquete hubiese terminado. El astrónomo, después de haber bebido mucho, aguanto con educación en la mesa en lugar de excusarse por la llamada de la naturaleza. Como resultado de ello su vesícula se rompió y murió de forma lenta y dolorosa.

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Zenón, paradoja sobre Aquiles y la tortuga fail

En genciencia, han tratado la clásica paradoja de Zenón, os dejo el documento original más algunas aportaciones visuales.

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La paradoja de Aquiles corriendo tras la tortuga es una de las más clásicas y famosas paradojas de Zenón. Este filósofo griego pretendía demostrar que todo lo que percibimos en el mundo es ilusorio, y que cosas como el movimiento eran simplemente ilusiones y no realidades. Lo cual no deja de ser un punto de vista original, incluso para un filósofo griego. Para demostrarlo ideó una serie de paradojas que “mostraban” que el movimiento no existía, que todas las distancias son infinitas, que no existe el tiempo… La paradoja de Aquiles y la tortuga consiste en una imaginaria carrera. Uno de los contrincantes (Aquiles) era el más hábil de los guerreros aqueos, y vencedor de mil batallas. Era un superhombre casi invencible, y apodado “el de los pies ligeros”. El otro contrincante (la tortuga) es un ser por todos conocido, de proverbial lentitud y bien cachazudo. Dado que Aquiles es mucho más rápido que la tortuga (supuestamente) antes de empezar decide darle un estadio de ventaja, y tras dárselo, se da el pistoletazo de salida (o se suena un cuerno, ya que en esos tiempos no existían las pistolas, afortunadamente para muchos).

Rápidamente Aquiles atraviesa ese estadio de ventaja hasta llegar al punto en el que estaba la tortuga. Ésta, de un insospechado espíritu competitivo, se había desplazado unos cuantos pasos hacia adelante. Así que Aquiles, atónito (no era muy listo) pero confiado en su enorme poderío físico, decide cruzar ese puñado de pasos, hasta llegar de nuevo a donde estaba la tortuga. De nuevo ella ¡se ha vuelto a mover! Se ve que el quelónido no tiene buen perder y Aquiles de nuevo, con renovados bríos, recorre velozmente esos centímetros que le separan del punto donde estaba la tortuga, la cual de nuevo… ¿se lo imaginan? ¡Efectivamente! La encontramos un poquito más adelante…

Y argumentaba Zenón con mucha razón que así podíamos seguir hasta el infinito, y que Aquiles jamás alcanzará a la tortuga. Y por tanto cuando vemos a un Aquiles alcanzando a una tortuga (¿quién no ve todos los días uno o dos?) es simplemente una ilusión. ¿En dónde se equivoca Zenón? En realidad no podemos decir que se equivoque (¿vivimos en Matrix? no se sabe), pero lo que está claro es que su argumento no demuestra nada: una suma de infinitos términos puede dar un resultado finito. Pero esto no se puso sobre el papel hasta que Leibniz, que era un tipo realmente listo, inventó el cálculo infinitesimal.

Así que si Aquiles recorre 1 estadio en un minuto y la tortuga 1/10 de estadio en el mismo tiempo, Aquiles recorrerá 1+ (¡caramba, se ha movido!) 1/10 + (¡otra vez!¡le ha dado tiempo a moverse!) 1/100+ (¡again! bueno, en griego) 1/1000 …etc: 1+1/10+1/100+1/1000+…= ¿cuánto? Desde luego esta suma no da una distancia infinita que requiere infinito tiempo recorrer, sino una distancia concreta: 1,111111111… estadios. Y eso Aquiles se lo hace con la gorra en un minuto y pico (1,111…), la tortuga no tiene nada que hacer.

Aquí tenéis un video en que detalla mejor el “fail”


Me acuerdo que cuando me la contarón de pequeño en el colegio, yo decía, ¿Como va a ganar la carrera tortuga? (evidentemente no tenía en mente ningún elemento matemático). Como dicen, la primera impresión és la que cuenta :)