Cuervos vs Gato vs Gato: una cruel lucha multiespecie

Que dos gatos se peleen no es nada novedoso. Como felinos que son no han perdido del todo su instinto y su afán territorial. Pero las luchas “multiespecie” ya son otra cosa.

En este caso podemos ver a un par de gatos luchando entre ellos. Lo hacen siguiendo simplemente el instinto natural que les lleva a defender lo que consideran su territorio de posibles amenazas.

Y aquí es donde entran los “invitados inesperados”.

Pululando por ahí se encuentran un par de cuervos con ganas de pelea. No se a ciencia cierta que diablos pueden pretender atacando a los gatos (puede que sea esa parte de dinosaurio carnívoro que permanece en sus diminutos cerebros), pero el caso es que mientras los dos felinos se enzarzan en una encarnizada lucha por la hegemonía de la zona, los dos pajarracos se ceban dando picotazos a diestro y siniestro.

En fin, otra de esas cosas sorprendentes que nos brinda la naturaleza y, concretamente, el mundo animal.

via | BoingBoing

Esperemos que no se hicieran demasiado daño :|

Gatos “cómodamente” tumbados en cajas de cartón

Resulta curioso ver como los gatos, que suelen estar siempre en el lugar más cómodo del hogar, a menudo se vuelven locos por tumbarse en los lugares más insospechados. Un clásico, que yo mismo he podido comprobar con mis propias mascotas, son las cajas de cartón.

He aquí una galería de imágenes donde podremos comprobar de que son capaces algunos mininos con tal de echarse una siesta en una “confortable” caja de cartón.

La venganza de los gatos: Kung-fu cat

No es de extrañar que los gatos empiecen a aprender artes marciales para patear algún que otro culo. Sobretodo después de las bien conocidas imágenes de “la señora” británica (considerada como una de las más odiadas de Internet en la actualidad) engañando a un gato para acabar echándolo en el cubo de la basura.

Pues que aprendan bien a defenderse… porque siempre habrá gente desalmada, como esta “señora”, que aprovecharán el momento en que nadie mire para demostrar lo que verdaderamente son: monstruos.

El gato más perezoso del mundo

Los gatos acostumbran a dormir un mínimo de 12 horas al día, dependiendo de la raza de gato de la que se trate, aunque algunos pueden llegar a dormir un máximo de 18 horas al día. El resto del día se lo pueden pasar quitándose la pereza, comiendo y jugando.

Nuestro felino protagonista no es una excepción… de hecho ni la cámara de fotos consigue sacarlo de su eterno sopor…

* La cuarta foto, con el gato tapado con una sabana y con la cabeza apoyada en una almohada es absolutamente insuperable :)