Un genio de las matemáticas (APM)

Es difícil determinar el nivel real de matemáticas de una persona sin un examen exhaustivo. Las matemáticas, como ciencia, tiene muchas vertientes, por lo que andar flojo en una de estas no es concluyente.

Aun siendo conscientes de esta dificultad, nos atrevemos a decir que alguien que a la pregunta “cinco al cuadrado” responda “seis a la circunferencia” o, por ejemplo, “nueve por nueve“, y responda, “noventa y nueve“… pues eso, que un genio de las matemáticas no sería el muchacho… xD

El antes y el después: 5 años en la cárcel

De la primera fotografía a la última solo hay cinco años… cinco años en los que una persona puede cambiar su aspecto físico… hasta cierto punto. Otra cosa es que esos cinco años los pase en una cárcel… allí parece que el tiempo transcurre a otra velocidad (las peleas y los tatuajes también ayudan al deterioro físico, claro está).

El triunfo del amor entre máquinas y personas [Humor]

A este pobre muchacho su novia le puso un ultimátum. ¡O la moto o yo!, le dijo la muy arpía.

Bien. Estamos de acuerdo en que es feo que te hagan elegir entre dos amores, sobretodo si entiendes que son perfectamente compatibles.

Es por eso que, ante la falta de sensibilidad de su “novia humana“, el chico no tuvo más remedio que quedarse con la que NUNCA JAMAS le pondría en tan incomoda situación.

Si fiel motocicleta.

Que bonito.

Triple salto mortal en la playa y… trompazo de campeonato [Fail]

Que arrojada es la gente joven ¿eh? Si, la gente joven se atreve con todo. Es como si no le tuvieran miedo a absolutamente nada. Cuando dominan algo tan peligroso como es un salto mortal, van a por el doble salto mortal. Y cuando eso se les queda corto, a por el triple salto mortal

En este caso nuestro protagonista lo quiere intentar en la playa, ayudado por una gigantesca pelota de plástico. Los acontecimiento se suceden rápidamente. El chico coge carrerilla y se lanza raudo hacia la gloria (evidentemente alguien se ha procurado una cámara de vídeo para inmortalizar la gesta).

El salto es elegante. El chico surca el cielo rodando grácilmente una vez detrás de otra. Parece que lo va a lograr… pero la gravedad hace su desagradable trabajo… y el cuerpo del muchacho y el suelo se van aproximando cada vez más… cada vez más… hasta que el horizonte entre los dos coincide en el plano de las X (o abscisas) y el impacto (en plancha) contra la arena es inevitable y estremecedor.

A pesar del fino hilo de voz del chaval (con el que reitera que NO está bien) parece que la cosa se quedó en un susto, en algo de arena ingerida y una buena anécdota :)

Actualización:

Oye, que igual no es tan FAIL como pensábamos… que lo mismo es una variedad de salto que se ha puesto de moda y no nos hemos enterado… eh aquí otro ejemplo de “triple salto mortal playero” con similar desenlace.