Penalti a lo Panenka: El origen

Cada vez que en un partido de fútbol se va a lanzar un penalti, y sobretodo si resulta decisivo, sale a relucir el concepto de “penalti a lo Panenka”. La mayoría sabe más o menos lo que significa: ejecutar el penalti con un chut por el centro, suave, en ligera vaselina y esperando que el portero se haya lanzado a una banda para que le resulte imposible reaccionar.

Recientemente, durante el Real Madrid – Getafe, Casquero intentó ejecutar un inocente (y horrible) penalti a lo Panenka, aunque en esa ocasión Casillas lo detuvo con suma facilidad. Lo que ya no sabe todo el mundo es el origen de este tipo de lanzamiento.

Todo se origina en en la final de la Eurocopa de fútbol de 1976, donde se enfrentaban Checoslovaquia y Alemania Federal.

Llegado el final del encuentro con resultado de empate en el marcador, se procedió a la tanda de penaltis. Finalmente, Antonín Panenka, jugador de la selección de Checoslovaquia, tuvo la responsabilidad de lanzar el penalti decisivo para su equipo. Bajo los palos, el legendario portero del Bayern Munich, Sepp Maier conocido con el apodo de “El Gato”, el mejor portero del mundo en esos momentos.

Panenka tenía en sus botas la posibilidad histórica de hacer campeona de Europa a su selección nacional. Solo un penalti se interponía entre el éxito o el fracaso … una gran presión y responsabilidad que el jugador Checoslovaco resolvió de la siguiente manera…

Salvaje agresión de Pepe a Casquero

Este chico ha dejado a Charles Manson a la altura de Heidi. En el vídeo se puede ver como después de desequilibrar a Casquero dentro del área de un empujón, el jugador del Real Madrid se lía a patadas con el jugador del getafe. No teniendo suficiente le enchufa, acto seguido, un puñetazo a otro jugador rival.

El arbitro en su acta recoge lo siguiente: “Una vez en el suelo y con el juego detenido, el jugador local le propinó una patada al jugador objeto de la falta, y un puñetazo en la cara a un adversario” y añade “dicho jugador cuando abandona el terreno de juego se dirige al cuarto árbitro, con la siguiente frase: ‘sois todos unos hijos de puta‘”.

Y eso, que según él mismo, no es un tío violento… no, no, violento era Atila.