Cómo no descargar un tubo de hormigón

A priori parecía que estos operarios sabían lo que se hacían, pero al final nos mostraron “cómo no descargar” objetos pesados.

La misión: descargar un tubo de hormigón de un camión. El hándicap: no hay rampa por el que hacerlo deslizar ni otros medios que lo faciliten. La ingeniosa solución de estos fieras: poner un par de ruedas en el suelo y dejar que el pesado rulo de hormigón “rebote” en ellos tras la caída de poco más de un metro de altura.

El resultado: un Fail, evidentemente.

Lo mejor la cara de circunstancias con la que se quedan los tres tipos xD

Foto de recien casados Fail: muelle hundido y de patitas al agua

Querían hacerse una foto de recién casados en el muelle de un lago y la cosa acabó en Fail.

Pero claro, si juntas a mas de media docena de personas “bien alimentadas” y recién salidas del banquete de boda y los metes encima de un muelle de dudosa solidez pues… puede pasar que acaben de patitas en el agua.

Por suerte no hubo que lamentar ninguna desgracia personal. Como mucho algún daño moral en la dignidad del tal John al que la novia (algo molesta por la situación) le apremia a que le seque las piernas con una toalla y añade el adjetivo de “idiota“.

¿Será John el feliz marido? xD

Esta pareja de recién casados van a tener una buena anécdota (de hecho inolvidable) para contar a sus hijos del día en que se dieron el “si quiero”.

Estremecedora y brutal lesión de un jugador del Juvenil B del F.C. Barcelona

Frank Bagnack, un prometedor jugador de origen africano del Juvenil B del Barça, sufrió una tremenda y espantosa lesión durante su participación en el torneo Sub17 que el equipo juvenil del F.C. Barcelona disputaba en Belo Horizonte, Brasil.

Las imágenes son suficientemente explicitas como para que nos hagamos una idea de lo dolorosa de la fractura que sufre Bagnack. Ahora, una vez trasladado a la ciudad condal, el jugador deberá ser sometido a un examen médico y decidir el alcance de su lesión.

Como NO pasar por una puerta automática

En la vida no hay que presuponer nunca nada… incluso el hecho de que alguien no sepa el “supuestamente simple” funcionamiento de una puerta automática.

Parece claro que nuestro protagonista no había visto muchas puertas de este tipo, pues después de mucho meditarlo, toma una decisión bastante sorprendente.

Independientemente de lo chocante de la situación (la gente que montó el vídeo le ha añadido cierto componente humorístico con su banda sonora), el trompazo que se debió llevar el muchacho sería considerable.