Pablo Motos contesta a Jesse Eisenberg y a Conan O’Brien

Las entrevistas de Pablo Motos en El Hormiguero se están volviendo algo esperpéntico. Sobre gustos colores, pero yo no puedo con este programa, lo reconozco.

Dicho esto, y con la única intención de comentar el siguiente vídeo daré mi opinión.

Más de 100 “superestrellas divinas de la muerte” han pasado por el plató de “El Hormiguero” y han quedado “encantadas” con la experiencia. Eso es lo que nos cuenta Pablo Motos en este vídeo para justificarse ante las palabras del joven actor Jesse Eisenberg.

De hecho, el protagonista de «La red social» acusaba al programa de «humillar a los invitados americanos». Bueno, eso quizá ha sido mear un poco fuera de tiesto, Jesse. No creo que a los responsables del programa les importe un comino que sean precisamente «americanos».

En fin, que al bueno de Jesse le molestaron las monerías de Motos y de las hormigas zumbonas esas y va el tío y se lo cuenta a su amiguito Conan O’Brien (el Motos de la televisión americana) en su programa (Late Night with Conan O’Brien).

Errores históricos aparte (otra meada fuera de tiesto), la verdad es que parece que el muchacho tenía motivos suficientes como para sentirse humillado (realmente parece parte del show)… pero chico, las promociones, en ocasiones, ni salen tan baratas ni resultan tan agradables…

…sobretodo si el presentador se empeña en ser la única y auténtica estrella del programa.

¿Tévez practicándole un tacto rectal a Rio Ferdinand? [Fail]

Parece que a Carlos Tévez le habría gustado ser médico, uhm… bueno, al menos eso parece después de ver esta imagen en la que da toda la sensación de que el jugador del City explora la parte trasera de Rio Ferdinand, del Manchester United.

En fin, dicen que más vale prevenir que curar… pero da la impresión (sobretodo por su cara de dolor) que a Rio Ferdinand no le gustó mucho esa inesperada intrusión en sus posaderas (o de forma menos literata, “en su culo“).

En todo caso parece que acabaron tan amigos… :)

Feuer Frei de Rammstein, versión Lego

Una canción supercañera del grupo alemán Rammstein, especialmente en los conciertos, donde hacen una exhibición brutal con lanzallamas y chorros de fuego en el escenario (puedo dar fe de que incluso a una buena distancia puedes notar el calor de las llamas).

Quizá os suene si habéis visto la película Triple X (xXx) de Vin Diesel.

Este vídeo tiene ya sus años, pero sigue conservando la potencia de la canción de Rammstein con la peculiaridad de que se han substituido a los miembros de la banda por muñecos de Lego.

Alegato a favor de los juegos de rol: Homo Ludens

Desde los macabros acontecimientos de 1994 con el conocido como “El crimen del rol” los medios se han ocupado de demonizar los juegos de rol. Con total impunidad se han achacado todo tipo de crímenes y delitos, por inverosímiles que parezcan, a los aficionados a estos peculiares juegos: profanaciones de tumbas, asesinatos, suicidios… cualquier cosa, sobretodo lo más macabro y retorcido, acababa relacionándose de una forma u otra a los juegos de rol.

Más de 15 años después (y con el llamado Asesino del Rol disfrutando del tercer grado) estos juegos han tenido que superar este acoso y derribo surgido, principalmente, de la ignorancia y del sensacionalismo de una prensa con fuertes tendencias al sensacionalismo (y por algún periodista algo borrego, que hay de todo en la viña del señor).

Por aquellas mismas fechas Arturo Pérez Reverte publicó un artículo en defensa de los juegos de rol (y de sus jugadores). Un acto ciertamente valiente en una época donde se llegaron a decir barbaridades sobre esta actividad que tantas horas de diversión nos ha proporcionado a sus aficionados.

Homo Ludens

Era de esperar. Tras la atrocidad de esas malas bestias que confundieron los límites de la realidad con los de su siniestra psicopatía, todos los demagogos profesionales de este país se han apresurado a rasgarse las vestiduras y poner el grito en el cielo. Así que no estaría de más colocar las cosas en su sitio, porque aquí hay demasiado sociólogo barato y demasiados bocazas largando a humo de pajas. Un asunto es que dos cerdos con navaja acuchillen a un pobre hombre creyéndose héroes de un juego imaginario donde confunden realidad y ficción, y otro muy distinto que los juegos de rol en su totalidad sean perniciosos y deban ser abolidos, como sugieren algunos histéricos cruzados de la causa, de esos que a veces hacen tantos aspavientos y proponen soluciones tan drásticas que uno no tiene más remedio que preguntarse si, como los fanáticos conversos de la última media hora, no tendrán ellos también roles que hacerse perdonar. Vaya por delante -uno conoce a sus clásicos- que el arriba firmante no practica juegos de rol. Apañado iba metiéndome en este jardín, de probarse lo contrario. Sin embargo uno procura estar al corriente, más que nada para saber después de lo que habla. Por eso sé que existe gran variedad; desde los de acción a los de inteligencia, desde los infantiles a los bélicos, y buena parte se mueve en torno a la historia y la ciencia-ficción como Dune, El señor de los anillos, Feudal y otros. Los hay violentos, en efecto. Pero ni todos son violentos ni todos incorporan extremos que vayan más allá de los textos literarios o históricos en que se basan, como cuando incluyen batallas o duelos. Otros, con búsqueda de tesoros, investigaciones o aventuras, son pacíficos e inofensivos. Pero, de creer a quienes, incluso, han pedido al ministerio de Cultura que tome cartas en el asunto -lo que ya es el colmo de la gilipollez-, uno creería que los juegos de rol son un vivero de nazis, de racistas, una escuela de asesinos y un semillero de psicópatas. Y a ver si nos aclaramos. Porque además de homo sapiens y homo faber, el hombre es también, y sobre todo, homo ludens. En ese ámbito, el juego es tan viejo como el ser humano, y lo jugamos, conscientemente o no, desde que somos niños. El juego de rol como tal, avanzado, consiste en un universo alternativo creado por la imaginación, donde la inteligencia, la inventiva, la capacidad de improvisación, son fundamentales. Los juegos de rol bien planteados y dirigidos estimulan, educan y permiten ejercitar facultades que en la vida real quedan coartadas u oprimidas por el entorno y las circunstancias. La práctica de los juegos de rol proporciona a menudo aprendizaje, destreza, y una legítima evasión muy parecida a la felicidad.

Conozco a un grupo de jóvenes liberales, inteligentes, que practica un divertido juego de rol en Cataluña llamado las Relaciones Peligrosas, basado en la Francia de los mosqueteros, y que cada mes publica un boletín con los datos históricos reales o ficticios, los duelos, las intrigas de la corte. El grupo se ha convertido en una red de auténticos expertos sobre el siglo XVII en Europa, juega con gran talento y sentido del humor, y convierte un pasatiempo inofensivo y emocionante en un alarde amenidad, cultura y buen gusto. Meter a ese medio centenar de estudiantes que no se resignan a la mediocre rutina de la tele y los videojuegos en la olla común de los nazis y los psicópatas me parece una ligereza, una atrocidad y una injusticia.

Naturalmente, no todos los juegos de rol son iguales. Del mismo modo que un científico loco a sueldo de un salvapatrias cualquiera puede crear en un laboratorio, por ejemplo, el virus del SIDA para eliminar negros y maricones, un juego de rol planeado por mentes enfermas o por varios hijos de la gran puta pude terminar como el rosario de la aurora. Pero ni por eso la ciencia es mala, ni todos los científicos están locos, o son unos malvados, ni todo juego de rol es pernicioso, ni todos sus jugadores son psicópatas en potencia.

Cada uno proyecta lo que es en lo que hace, y aunque un asesino idee un juego perverso, el mal no es imputable al hecho de jugar, sino a la mente que deforma ese hecho, lo corrompe y lo pervierte. Además, hay por ahí mucha más gente jugando a rol de la que pensamos. Sin ir más lejos, hace nada, un reciente ministro de Hacienda con patente de corso inventó un bonito juego de rol titulado: El enanito del bosque en el país del pelotazo, y algunos se lo tomaron tan en serio que aún respiramos por el agujero de las puñaladas. Con ese jueguecito sí que habría alucinado Tolkien. En colores.

Arturo Pérez-Reverte

El Semanal el 26 de Junio de 1994.

¡En nombre de todos los roleros, gracias Arturo!

El Dr.Hard responde: recuperar una particion RAW

 

Una de las partes más difíciles con las que tengo que lidiar en mi trabajo, es cuando alguien me trae un disco duro para que le recupere los datos. Muchas veces son unidades de USB, otras veces son discos duros enteros y, por norma general todos vienen con la(s) particion(es) convertidas en una particion RAW.

Definición:

“[…] RAW se refiere al acceso a los datos en una unidad de disco duro (HDD) u otro dispositivo de almacenamiento de disco o medios, directamente en el nivel de bytes individuales en lugar de a través de un sistema de archivos como FAT32/NTFS […]”

Para que nos entendamos (y resumiendo), en un disco duro los bytes se organizan en unas tablas de ficheros que communmente conocemos como sistema de archivos ya sea FAT16/32 o NTFS, ambos desarrollados por Microsoft. A “grosso modo” los sistemas de ficheros sirven para estructurar la información (los bytes) para luego ser procesada. Esto quiere decir que cuando se pierde el sistema de archivos, nos queda la partición innaccesible o en RAW (crudo en inglés) y nuestro sistema operativo, no puede acceder a los datos que tenemos almacenados. Normalmente estos problemas ocurren frecuentemente en los sistemas Windows y sobretodo en los basados con Windows Vista.

En fin … después de esta pequeña introducción, vamos al trapo, a lo que nos interesa: como recupero mis datos.

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