Gastón Gaudio y su curiosa técnica de autoexigencia: frases célebres

Gastón Gaudio es un tenista argentino, ganador del torneo Roland Garros en 2004. Se cuenta de él que es un jugador con mucho potencial y talento, pero tiene como defecto la perdida de concentración y la falta de fortaleza mental.

Puede que sea por eso que el argentino ha desarrollado una curiosa forma de exigirse el máximo rendimiento durante un partido de tenis: autoinsultarse.

Gaudio ha llegado a decir sobre sí mismo: “Soy un tipo muy negativo, demasiado autoexigente, hipersensible. Y todas esas cosas hicieron que el tenis haya sido para mí siempre dolor y sufrimiento”.

  • “¡A mí no me tendrían que dejar entrar más acá! ¡Es una vergüenza que me dejen jugar!”
  • “Gastón, ¡estás perdiendo contra Youznhy!”
  • “¡Que mal que la estoy pasando!”
  • “Soy un fracasado”
  • ”¿Que carajo hago acá? Me quiero ir a mi casa…”
  • “Toda la vida jugando al tenis y no mejoré ni un poco”
  • “¡Me estoy volviendo loco! ¡Me estoy volviendo loco y no sé por qué! ¡Y estoy jugando con una raqueta de este pelotudo que me la encuerda como el orto!”
  • “¡Me quiero ir a mi casa! ¿Qué mierda hago acá, sufriendo con este tipo? ¿Para qué? ¿Con el sentido de qué? ¿De ganar 20 mil pesos más?”
  • “¡Dejate de joder con el ‘foot fault’, flaco!”
  • “¿Qué mierda hago acá jugando al tenis con este calor, si acá en frente tengo las playas?”
  • “¿Por qué no traés una mesa y unas sillas y hacemos una cena a la luz de las velas? ¡Esta iluminación de mierda es para una cena romántica, no para jugar al tenis!”
  • “¿A quién le quiero mentir, boludo, a quién le quiero mentir? Que soy un hijo de mil puta, ¿a quién le quiero mentir?”

“Diversión” en el zoo…

Como parte del espectaculo del zoo los mal nacidos del recinto no se les ocurre nada mejor que hacer que poner como actividad ver a los tigres zampandose en directo a un ternero, dónde se puede escuchar claramente el llanto y el sufrimiento del indefenso animal, lo peor de todo són los asistentes que se excitan viendo el acontecimiento, poco después, un autobús repleto de gente se detiene para no perderse el momento “estrella”.

¿Es necesario tener que poner el animal vivo para alimentar a los tigres?

¿Estos dementes del público creen que van a aprender como caza un animal salvaje que esta encerrado en el zoo y que encima le ponen la presa en bandeja?

Sí es cierto que ciertos animales del zoo o recintos similares, no comen si la presa está no está viva, pero este no es el caso de los tigres, pero ni muchos menos se tendria que poder ver este tipo de cosas como parte de la atracción turística del recinto.

El Infierno de Lucifer

El Infierno, ese lugar terrible con olor a azufre, lleno de fuego y sufrimiento. ¿Sabéis cual es el verdadero infierno? No poder hacer lo único que os gusta hacer y sabéis hacer. Imaginad que sois artistas, dibujantes, vuestra vida es el dibujo, mirar un paisaje y plasmarlo con toda vuestra pasión en un lienzo. No sabéis hacer nada más, sin el arte la vida no tiene sentido. Ahora imaginaos que no podéis dibujar. Que no podéis siquiera ver ese paisaje para plasmarlo, que no tenéis lienzos, que no tenéis nada con que pintar o dibujar. Que no tenéis ni inspiración. Pero el deseo de pintar sigue ahí. Y veis como los demás dibujan y crean arte. Eso es el infierno.
¿Y el infierno de Lucifer, el ángel caído, cual sería? Como todos los ángeles, fue creado para servir a Dios. Su único propósito es servir a Dios. Pero ahora está desterrado del Cielo y no puede hacerlo. Su existencia inmortal ya no tiene sentido. El más bello ángel de la Creación marchitándose en su desesperanza eterna. ¿No podría ser que Lucifer y sus los ángeles rebeldes hubieran caído a la Tierra, donde podrían estar viviendo su infierno particular de no poder servir a su creador? Quizá estén caminando entre nosotros desde hace incontables años, intentando dar sentido a su vida de una forma u otra, sin poder morir, sin poder redimirse… Pero claro, esto sería una posibilidad entre muchas, si el mito de Lucifer fuera cierto.