Sergio Ramos y el teatro del bueno para evitar la segunda amarilla

Sergio Ramos no es el primero ni será el último jugador de fútbol al que una buena repetición de la jugada deja en evidencia. Es lo que un polémico entrenador de cuyo nombre no quiero acordarme bautizó como “teatro del bueno”.

En este caso, durante el partido que enfrentó al Español con el Real Madrid, se pudo ver el buen maridaje entre Sergio Ramos y el teatro del bueno.

Corría el minuto 25 del encuentro cuando Sergio Ramos desvía un disparo a puerta del Español y cae fulminado al suelo quejándose de un pelotazo en la cara. Nadie de queja. Pero la repetición de la jugada no deja lugar a la duda… han sido manos clarísimas… ¡y el respetable aplaude por tan notable actuación!

De haber visto el árbitro la jugada (o si el jugador no hubiese tirado de método Stanislavski) esa acción habría supuesto su expulsión por doble amarilla.

Sergio Ramos y el teatro

Pepe y el teatro (del bueno)

Parece que la capitalidad del teatro (del bueno) está en constante discusión. Y es que si desde hace un tiempo se ha insistido mucho en que el mejor teatro es el que se ofrece en Barcelona, ahora parece que Madrid reclama para si el honor de disponer de los mejores comediantes.

Ya se sabe que no siempre se actúa en correspondencia de lo que se predica (y menos en el mundo del fútbol), pero por suerte o por desgracia hoy en día casi todo lo que sucede en un campo de juego queda convenientemente registrado, por lo que es bastante habitual descubrir hasta las mejores actuaciones.

Véase como ejemplo este desvanecimiento de el jugador Pepe, del Real Madrid durante el derbi que ha enfrentado a su equipo con el Atlético de Madrid (y que ha finalizado en tablas).

Hamit Altintop ¿Piscinazo o cazado por un francotirador?

Tema resuelto: piscinazo. Si, Piscinazo descarado y sin miramientos, teniendo en cuenta que los defensores ni lo tocan (y que de hecho están a un metro o más del jugador del Real Madrid).

Puede que la acción de Altintop estuviese motivada por la desesperación de la muy probable eliminación de Turquía (recordemos que Altintop, nacido en Alemania, está nacionalizado turco, por lo que defiende los colores de Turquía).

Para su pena (pero en favor del fairplay) este simulacro de penalti no coló (a pesar de las expresivas quejas del jugador alzando los brazos al cielo).

Al final Turquía perdió el partido por un contundente 0 a 3 frente a Croacia.