Aprovechando que el “grandullón” no mira para comer

Cuando la diferencia de tamaño es tan notable lo más inteligente para conseguir cualquier objetivo (sobretodo con un perraco como ese delante) es tirar de astucia.

En fin, la eterna lucha entre grandes y pequeños, entre fuertes y débiles… y de nuevo, como era de esperar, vuelve a vencer la maña.

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