Chicos… sospecho que hay un infiltrado entre nosotros…

Hay gatos que tienen cara de estar permanentemente sospechando de algo (o urdiendo algún maléfico plan, lo que es incluso peor). Se trata de un tipo de gato que dejaría en ridículo al mejor sabueso policial.

Nuestro amigo (el gato grandullón) es uno de los miembro de este selecto grupo de mininos tremendamente suspicaces y deductivos.

Y no nos extrañaría que sea gracias a esta peculiar habilidad gatuna y detectivesca que una terrible sospecha de infiltración haya empezado a rondar incesantemente su pensamiento…

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