A este señor chino pelirrojo (o que se tiñe el pelo de rojo, vamos) le ha salido mal la jugada de intentar sacarle unos dineritos al seguro del conductor del coche con el que simuló un atropello.

Le salió mal porque hizo el numerito muy mal (muy mala actuación y muy poca credibilidad) y porque alguien grabó toda la escena y dejó plena constancia del intento de estafa de este sinvergüenza.

Por suerte en esta ocasión el tiro le salió por la culata, pero parece ser que en China (y seguramente en muchos otros lugares) esto de tirarse delante del coche para simular un atropello y sacarse un dinero por la patilla está bastante de moda.