Todo el mundo tiene claro que nadie exige un mínimo de cociente intelectual para tener un coche deportivo de unos 400.000 dólares. Casi seguro que si un mandril tuviese la pasta se lo daban envuelto y con un lacito… pero lo de este tipo es de traca.

A ver, no creo que sea demasiado normal que a base de dar acelerones puedas reducir a cenizas tu flamante deportivo, pero hay que ser muy zoquete para hacer lo que hace este desaprensivo conductor. Esperemos que se le hayan pasado las ganas de demostrar la potencia de su coche a base de dar gas estúpidamente.

Con ese Lamborghini en concreto es bastante poco probable que lo vuelva a hacer xD