Dejarse prender fuego en el trasero no es una buena idea

Estas alocadas chicas asiáticas no debían tener demasiado claro que no se debe jugar con el fuego. Y menos jugar con fuego en el culo de una amiga.

Parece que no tuvieron mejor ocurrencia que impregnar de alcohol la parte trasera de los tejanos de su amiga. Ni cortas ni perezosas pretendían encenderlos y apagarlos rápidamente.

Desconocemos si la inocente víctima añadió algún elemento que rápida combustión a la llama (léase algún tipo de gas flatulento de origen principalmente exógeno y resultante del proceso digestivo), pero el caso es que el experimento no les acabó de salir como ellas pensaban y ese culito acabó algo más recalentado y aporreado de lo previsto.

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