Dos hamsters y una rueda giratoria (una historia de amor y odio)

Estos pobres hamsters, encima de estar enjaulados y ser el centro de atención de todo zanguango que pasa por delante de su “vitrina”, tienen que lidiar con la tozuda ley de la física (¡maldito Newton!) que hace girar y girar esta rueda giratoria (o más parecido a un plato) a velocidades de vértigo… y más aun cuando son dos los pequeños roedores que comenten la imprudencia de empezar a correr en su interior.

Lo más curioso del asunto es que estoy completamente seguro de que cuando se les haya pasado el mareo (si es que los hamsters se marean) volverán a meterse en rueda y volverán a girar y girar como locos.

Al parecer este vídeo lo está petando en las redes sociales, especialmente en Twitter. A pesar de ellos no te cortes si quieres compartirlo con tus amigos ¿eh? xD

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