Dos vigilantes del tranvía de Barcelona denunciados por maltrato a un pasajero con sindrome de Down

Un pasajero, de 28 años y discapacitado psíquico, ha presentado una denuncia ante los Mossos d’Escuadra por haber sido vejado y maltratado por dos vigilantes del Trambaix de Barcelona.
Según su versión de los hechos todo se inició por su negativa a entregarles la tarjeta rosa (que previamente les había mostrado).
Los vigilantes, muy serviciales ellos, intentaron arrebatarle la tarjeta a la fuerza con lo que empezó un forcejeo que acabó con el agredido en el suelo, golpeado en la cabeza con la maquina de validar y humillado cruel e innecesariamente. Vergonzante…

Fragmento de la noticia en la vanguardia:

Después de una serie de incidentes en torno a la tarjeta rosa, en el que intervinieron otros dos revisores, el joven logró escabullirse en la parada avenida Chile del tranvía pero fue localizado por estos mismos revisores en otro convoy, del que lo sacaron “violentamente por el cuello y por la fuerza”, prosigue la denuncia.

Ya en el andén de la parada de Montesa de Esplugues, esos dos revisores lo tiraron al suelo, le golpearon en la cabeza con la máquina validadora de billetes y le quitaron la cartera para registrarla, según Juan Manuel N., que añadió que cuando les enseñó su tarjeta rosa los inspectores se la tiraron al suelo de un manotazo y la pisaron mientras lo humillaban riéndose de él, aunque el chico consiguió recuperarla.

Posteriormente se han difundido imágenes que verifican la versión del agredido.

Noticia original en La Vanguardia
Noticia en La Vanguardia tras la aparición de las imágenes de los hechos

Y ahora la versión de la empresa y los vigilantes (propongo musica de Benny Hill de fondo):

La empresa Tram, que explota el servicio del tranvía, ha explicado a Efe que fueron los propios revisores los que avisaron a la policía y que se limitaron a retener al chico, que estaba «muy nervioso», cogiéndolo por su mochila en la parada de Esplugues para evitar que sufriera un accidente, ya que anteriormente en la estación de avenida Chile había huido por la calzada “poniendo en peligro su vida”.

Según la compañía que gestiona el tranvía barcelonés, en ningún momento hubo un maltrato por parte de los inspectores, sino “un intento de retención para evitar un accidente grave dado su comportamiento en la parada de la avenida Chile”

¡Ala, medalla al merito civil para los chicos!

Lo peor: Nadie mueve un dedo para detener la agresión.
Lo mejor: El espíritu y la valentía del muchacho, que al final, recupero su tarjeta. Sinceramente, y en mi opinión, deberíamos tomar buena nota.

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