El complicado proceso de ser un “hombre” entre los Sambia

¿El hombre, nace o se hace?

Según algunos estudios antropológicos, la facultad de ser un “hombre” es una condición que siempre está a prueba.

En algunas culturas (de mayor o menor manera en casi todas), el hombre, a lo largo de toda su vida, tiene que estar demostrando su virilidad y masculinidad ante la sociedad. Estas demostraciones incluyen tanto requisitos y actitudes como el sometimiento a tabús y prohibiciones para seguir ostentando la categoría de “hombre”.

Y para ilustrar esto, nada mejor que ver algunos rituales de masculinidad de la tribu Sambia, localizada en Papúa, Nueva Guinea.

  • Los niños de la tribu Sambia, no pueden relacionarse ni mirar a las mujeres ni niñas de la tribu.
  • Alrededor de los 7-8 años de edad, son separados del seno de sus madres, y llevados
    a las montañas durante 10 años. En este tiempo, no pueden relacionarse ni ver a sus
    madres ni a nadie de género femenino.
  • En las altas montañas, empiezan su curso de iniciación para ser hombres a través de rituales.
  • Ritual de la “hemorragia nasal” . Se les introduce por la vía nasal hierbas recias y ásperas hasta producirles hemorragias. Éstos han de soportarlas de la manera más estoica
    hasta que se considere que se ha expulsado de su cuerpo cualquier rastro de “leche y sangre” de influencia femenina.
  • Según los Sambia, los niños nacen con un órgano interno llamado tingu, que en los varones, hay que transformarlo y desarrollarlo varonil mediante la ingestión de semen. Los niños Sambia, han de hacer una felación a los varones de mayor edad y tragarse el semen para adquirir su virilidad y poderío.
  • Sus primeras prácticas sexuales son entre ellos. Cuando cumplen su mayoría de edad están preparados para buscar pareja femenina. El sexo no se produce entre la pareja hasta pasados unos 3 o 4 años. Durante los primeros años el sexo entre la pareja es oral, donde la mujer se traga el semen del marido para fortalecerse.
  • Antes de la primera penetración con su esposa, el hombre Sambia, para evitar el olor de los genitales femeninos, debe introducirse por sus orificios hojas de menta.
  • La primera penetración a la mujer no debe ser profunda para no contaminarse de su feminidad.
  • El siguiente objetivo es dejar embarazada a la mujer.
  • Cuando la mujer da a luz, por fin el varón de convierte en un hombre completo.

Por K.Hanzo

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