El drama de afeitarse: ¿Cuantas cuchillas son necesarias para un perfecto afeitado?

Dicen los entendidos que es muy posible que el afeitado tenga una historia de más de 20.000 años.

Una buena pista de su antigüedad la podemos encontrar en algunas pinturas rupestres encontradas en cuevas y donde se pueden ver claramente hombres barbudos y hombres rasurados.

Mucho tardó la humanidad en descubrir que el filo de ciertos metales podía usarse para facilitar el deshacerse con mas facilidad del vello facial (y corporal, como bien sabemos que hacían los antiguos egipcios y otras culturas que ya se acicalaban a conciencia).

Es de suponer que en esos tiempos prehistóricos usaban piedras afiladas (sílex probablemente) o el muy socorrido sistema del tirón (de que viene ese famoso dicho de que “para lucir hay que sufrir”).

Las diferentes civilizaciones han ido teniendo opiniones y métodos para el afeitado muy particulares. Los griegos, por ejemplo, eran bastante dados al afeitado, mientras que los romanos no les importaba ir un poco mas peludos.

Durante la oscura edad media proliferó la profesión de barbero, que no solo abarcaba el tema de rasurado y recorte del vello facial, sino que se encargaba de muchos asuntos de índole médica (lo mismo te recorto la barba que te saco una muela).

Pero la historia moderna del afeitado (y el objetivo de este post) pasa indudablemente por el señor Gillette.

En 1895 King Camp Gillette inventó la maquinilla de afeitar de cuchilla desechable. En 1903 empezó su fabricación masiva bajo la marca que lleva su apellido… y muchas otras copiaron ese sistema.

Y desde entonces la progresión da vértigo. A principios de siglo teníamos cabezales con una cuchilla, pero entonces apareció el marketing con la clara intención de sincronizar el rasurado de nuestra cara con el de nuestro bolsillo.

Y la historia es tal que así: En 1971 nació GII. Este modelo de maquina de afeitar contaba con el primer cabezal con dos cuchillas. Pocos años después, en 1977, mejoró la técnica lanzando una máquina con un cabezal basculante que pretendía adaptarse al contorno del rostro. En los 90 es cuando el sector enloquece. Aparece Sensor, cuya novedad eran dos hojas montadas sobre muelles que se ajustaban automáticamente a la cara; y después, la gran revolución, Match3, que contaba con tres hojas además de banda lubricante, un mango ergonómico y una acción pivotante. La sucesora de Match3 y reina de las maquinas de afeitar actuales es Gillette Fusion y su último modelo Gillette Fusion Power Phenom (con los nombres también se ceban ¿eh?): cinco hojas en la parte delantera y una de precisión en la posterior.

Así es, hoy en día tenemos maquinillas de afeitar con cabezales de hojas desechables de hasta 6 cuchillas… y no se prevé que vayan a parar.

Por qué… ¿cuantas cuchillas hacen falta para un correcto afeitado? ¿Hay un limite o podemos contar con que, si sigue esta progresión, tendremos máquinas de afeitar con 10 o 15 cuchillas?

En fin, un asunto muy peliagudo este del afeitado y del marketing de las empresas de maquinillas de afeitar.

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