El gato Teddy: pillado por una cámara oculta

Todos sospechaban de que el gato Teddy era un poco cabroncete, pero justo cuando iban a echarle la bronca por alguna que otra trastada ronroneaba y lanzaba unas miraditas con esos ojitos de tal manera que decían… “no, no puede haberlo hecho adrede”.

Pero todo cambió cuando Brutus, el perro de la familia, harto de comerse todos los marrones, dejó en funcionamiento “accidentalmente” la webcam del portátil del “amo” y descubrió el pastel.

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