El tiempo es oro… ¡pero otro día mejor esperas unos segundos!

Hay gente muy nerviosa a la que le resulta imposible pararse y esperar unos segundos.

Nos encontramos gente de este tipo en todas partes: en la cola del supermercado, delante del cajero automático, en los peajes de la autopista

¡Y en algunas ocasiones se trata de auténticos casos patológicos!

Como por ejemplo el protagonista de este vídeo. A pesar de ver perfectamente la llegada del tren a toda velocidad, toma la imprudente decisión de cruzar la vía por delante de la locomotora.

Evidentemente, y siguiendo al pie de la letra la Ley de Murphy, el hombre tropieza justo antes de empezar a cruzar la vía y el tren pasa a escasos centímetros de su cuerpo.

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