La gimnasta italiana Erika Fasana nos ha dejado una escena increíble en los Juegos Olímpicos de Río. Un salto mortal hacia adelante dejando el torso como si quedase suspendido en el espacio y el tiempo.

Ojo a esos instantes en que el rostro de Erika se fija en el suelo y solo su cuerpo sigue rotando en el aire. ¡Sobrecogedor!

Al final Erika Fasana ha acabado su participación en suelo femenino en la sexta posición.

Increíble salto mortal hacia delante