¿Qué cómo sabemos que se tomó un selfie demasiado cerca de la vía del tren? Fácil. Se trata de una deducción de lo más elemental.

En primer lugar resulta que en realidad se trataba de un selfie-vídeo, y en segundo lugar, en el vídeo se puede ver como el maquinista del tren le enchufa una patada en toda la cara (y sin tener que alargar demasiado la pierna ¿eh?).

Esperemos que el muchacho haya aprendido “lo peligroso” de ponerse tan cerca de la vía del tren, con cascos en los oídos y despistado haciéndose un selfie. La próxima vez puede que no sea tan divertido.