Esta pizpireta jovenzuela no solo está a punto de arrancar la manguera del surtidor de la gasolinera, es que encima sale con el móvil pegado a la oreja y, para más inri, acaba dejando las puertas del coche cerradas (por dentro, evidentemente).

Suerte del servicial muchacho que, entre sonrisas, se mete por la puerta de atrás del coche para desbloquear las puertas delanteras. Es lo que bien podríamos denominar una fails en cadena en la gasolinera.

Por suerte la cosa no continuó y la chica se pudo ir sana y salva… porque a ese ritmo no nos habría extrañado ver saltar por los aires la gasolinera al completo… xD