Los gatos suelen tener una fijación enfermiza por hacer caer cosas. Puede que sea un acto absolutamente inocente… pero en el caso de este gato malo malote tiene toda la pinta de que sea el mismísimo diablo el que dicte sus acciones…

Ojo a la mirada y al movimiento justo antes de ejecutar su maléfica voluntad.
Escalofriante.