No se desde cuantos metros de altura se habrá tirado este inconsciente al hacer balconing desde la azotea de un edificio, pero no deben ser pocos. Tampoco creo que la piscina a la que se arroja tenga muchos metros de profundidad, pero tampoco parece disuadir al energúmeno de hacer balconing.

Para su fortuna, la imprudencia no tuvo mayores consecuencias, pero no creo que nadie dude de que se trata de una acción muy poco inteligente.

Se graba haciendo balconing