Sucedió durante un partido de baloncesto entre el Budućnost Podgorica (Montenegro) y el Banvit Basketbol Kulübü (Turquía) correspondiente a la EuroCup. Un exaltado saltó a la cancha para empujar al jugador Sammy Mejía, y justo después de llevar a cabo su descerebrado plan apareció como una tormenta desbocada EJ Rowland (del mismo equipo que el jugador agredido) y lo embistió de forma brutal. Una nueva demostración de lo que conocemos como Instant Karma xD

No hace falta decir que la cosa se descontroló un poco, pero justo cuando parecía que se calmaban las aguas (y que se llevaban al agresor del terreno de juego), Sammy Mejía, que se la estaba guardando (y que no parece ser de esos que dejan que les devore el rencor), volvió al ataque y propinó un puñetazo por la espalda al pobre diablo (que, esperemos, le habrán quedado más bien pocas ganas de seguir haciendo el cabra con jugadores de baloncesto).