La importancia de saber perder

En este mundo extremadamente competitivo (y por mucho que nos pese) el segundo clasificado es el primero de los perdedores. De acuerdo que todos se alegran cuando les cuelgan la medalla de plata o bronce, pero la calidad de ese metal revela una certeza irrefutable, hay alguien que lo ha hecho mejor.

Y con todos esos sentimientos de desbordante rabia y frustración es cuando los humanos debemos ejercer esa difícil disciplina que nos ayuda a mantener la dignidad en tan difíciles momentos: saber perder.

La estampa del mal perdedor

Queda claro que el señor ciclista que va detrás del primero (el primer perdedor) no tiene dicha disciplina demasiado entrenada :)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.