Las puertas tienen aquello de que nunca sabes si tienes que estirar o empujar. Por eso se suele poner una pegatina indicando hacia donde hay que hacer fuerza, evitando de esta manera que la inefable Ley de Murphy haga que nos frustremos.

Pues bien, si esta puerta está en una sala de partos tiene sentido que las instrucciones sean: “Empuja, empuja… ¡EMPUJA!” xD

puerta sala partos