La vergüenza de los dados

Los jugadores de rol solemos tener en gran estima a nuestros dados. Su selección (de entre los muchos que se suelen tener) es un proceso cuasi sagrado. Una elección ritual de la que esperas “buenos resultados”.

No resulta extraño, por esa misma razón, que tras una serie de “sonados fracasos” en tiradas importantes, más de un jugador de rol se plantee muy seriamente jubilar sus dados y probar suerte con otros (con más ilusión de lograr objetivos, etc).

Lo que ya no es tan habitual es “castigar a los dados” muy al estilo inquisitorial (con su sambenito) y con un mensaje que haga muy evidentes sus “pecados”.

El dado de 20 caras que nos ocupa, por ejemplo, tiene que sufrir la vergüenza de reposar (mostrado el 1, número maldito) sobre una nota que reza tal que: “dejé mi dueño en el fuego durante cinco turnos y procedí a fallar una tirada de salvación contra la petrificación“.

Mucha dureza. Si. Pero es que el dado tela, ¿eh? xD

la verguenza de los dados

One Reply to “La vergüenza de los dados”

  1. a mi un dado me deja tirado así y es lo último que hace, palabra! (bajo presión funcionan mejor)

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