Las nuevas guerras

HAARP? [+]

A pesar de que en este extracto de “La doctrina del shock” que la prestigiosa Naomi Klein seleccionó para la Vanguardia narra como EEUU creó primero una oficina de reconstrucción para países devastados aún sin estarlo. [1]

Aunque Vladimir Putin advierta a los EEUU de que querer regentar el mundo de manera unipolar es ilegítimo e inmoral. [1]

Aunque el origen del premio Nóbel de Obama sea mas próximo a la industria farmaceutica que a la paz. [1]

Aunque Francia y Venezuela acusen de ocupar militarmente Haití [1][2], y buena parte de la contrainformación opine relativamente mal de los EEUU [1], hasta que una publicación como voltaire no se hace eco, y mas concretamente en un articulo de su própio director Thierry Meyssan, parece que uno le cuesta de empezar a creerlo aunque lleven investigando tecnologías de control ambiental desde los años 70.

Lo curioso quizás, es que 10.000 soldados ya estaban en la isla unos días antes para realizar un simulacro de una operación humanitaria en Haití, después de un supuesto huracán…

Regreso a Haití

Lo que ha llamado mucho la atención y sembrado la duda ha sido la reacción de los Estados Unidos. Mientras que los medios informativos atlantistas se contentan de citar brevemente la polémica sobre la violación de la soberanía de Haití [por la invasión humanitaria de EEUU], los medios de información latinoamericanos se preguntan e interrogan sobre la rapidez del despliegue de los soldados estadounidenses: desde el primer día, más de 10,000 marines y contratistas llegaron a Haití de inmediato. Esta hazaña logística se puede explicar simplemente de la siguiente manera: estos soldados ya estaban pre-posicionados en el marco de un entrenamiento militar. Bajo la autoridad del comandante segundo del SouthCom, el general P. K. Keen, estos soldados participaban [por casualidad y curiosamente] al simulacro de una operación humanitaria en Haití, después de un supuesto huracán. El comandante segundo Keen y su equipo habían llegado solamente algunos días antes. En el momento preciso del terremoto, estos se encontraban todos en el refugio [de protección] de la embajada de EEUU [en Puerto Príncipe ], embajada que ha sido construida según las normas anti-sísmicas, a la excepción de dos de sus soldados que se encontraban en el hotel Montana y que habrían sido heridos.

El general Keen ha dado numerosas entrevistas a la prensa estadounidense, la cual ha multiplicado los reportajes y emisiones al respecto de las operaciones de socorro y ayuda [en Haití]. Él ha frecuentemente recalcado su presencia en Puerto Príncipe durante el terremoto pero jamás el motivo de su presencia.

Entre los objetivos del ejercicio militar figuraba el test de un nuevo programa informático permitiendo de coordinar los esfuerzos humanitarios de las ONGs [Organizaciones No Gubernamentales] y de los ejércitos estadounidenses. Minutos después de la catástrofe, este computer software [programa informático] fue puesto en línea y 280 ONGs se inscribieron.

Es legítimo preguntarse si estas coincidencias son o no fruto del azar.

La información continua en voltaire con toda la información sobre HAARP, la cual es ya imprescindible de leer.

Incluso el parlamento Europeo pidió que cesaran las intervenciones de control climático en el 1999 i varios años después aún sin EEUU hacer nada al respecto:

“En su resolución de 28 de enero de 1999 sobre medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999), el Parlamento Europeo señalaba que el programa HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares y solicitaba que HAARP, puesto que planteaba un problema de envergadura mundial (apartado 24), fuese objeto de una evaluación por parte de STOA en lo que se refería a sus repercusiones sobre el medio ambiente local y mundial y sobre la salud pública en general. En esa misma resolución del Parlamento Europeo, se pide que se celebre un convenio internacional para la prohibición mundial de cualquier tipo de desarrollo y despliegue de armas que puedan permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos. [1]

El proyecto HAARP es una realidad, su finalización como proyecto concluyó en 2005 siendo entonces plenamente operativo y es en ese mismo año cuando el ahora ex-ministro de Ambiente del Ecuador Edgar Isch López redactó el siguiente articulo también para voltaire donde habla de EEUU y las guerras de cuarta generación (G4G)

Los desastres naturales como arma
Existen diversos análisis respecto a las llamadas Guerras de Cuarta Generación (G4G), las cuales serían la aplicación de una nueva estrategia de dominio internacional, complementaria y superior a doctrinas como la de los Conflictos de Baja Intensidad aplicada en los países latinoamericanos. Una de las características de este tipo de guerra es el uso de tecnología de última generación, con base en la premisa, “que al menos que se requiera, ya no existen razones para destruir al adversario: al contrario, resulta de mayor utilidad su sometimiento público” [1].
Entre los mecanismos bélicos a ser empleados, la doctrina de las G4G propone usar “La tecnología ambiental: a partir de la cuál es posible influir en las condiciones atmosféricas provocando lluvias imprevistas, niebla inesperada, llegando incluso al extremo de generar desastres que suelen pasar como naturales” [2].
Aunque parezca ficción e incluso paranoia, la experimentación sobre el tema está en proceso en el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. La primera referencia se presentó el 20 de marzo de 1974, cuando el Pentágono reveló sus esfuerzos por “sembrar” nubes e incrementar las lluvias en áreas objetivo, causando deslaves e imposibilitando movimientos de tropas de liberación en Vietnam y Camboya. En 1978, el Proyecto de Satélites Impulsados por el Sol (SPSP) inicia investigaciones sobre el uso del láser con fines militares, incluyendo el potencial calentamiento de áreas geográficas, a modo de un gigantesco microondas [3].
Una continuación de ese esfuerzo es el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP), con sede en Gokoma, Alaska, y dirigido en conjunto por la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra estadounidenses. “Documentos militares de los Estados Unidos indican que el objetivo del HAARP es ‘explotar la ionosfera para fines del Departamento de Defensa’, como un medio de alterar los regímenes meteorológicos así como de afectar las comunicaciones y el radar enemigos” [4].
Michael Chossudovsky del Global Research (Canadá), resalta además cómo se discutió este tema en el Parlamento Europeo, en el que se presentó una propuesta de resolución demandando control internacional sobre el HAARP. “Sin embargo, la solicitud del Comité de que se redactara un ‘Libro Verde’ sobre ‘los efectos medioambientales de las actividades militares’, fue rechazada con toda tranquilidad, alegando que la Comisión Europea carece de la jurisdicción necesaria para ahondar en ‘los vínculos entre el medio ambiente y la defensa’ ”. [5]
sigue aquí

Si miran uno por uno en Wikipedia, o buscan información por internet, veran que los terremotos denunciados en Haití casualmente se produjeron todos a la misma profundidad

Llegados a este punto, y viniendo a la cabeza algo como “El asunto Tornasol” [2] [3] quizás también sea útil buscar información sobre Nicola Tesla. A modo de curiosidad el siguiente documental:

One Reply to “Las nuevas guerras”

  1. Excelente el artículo sobre las nuevas guerras, cuando el presidente Chavez comentó algo al respecto en su programa dominical no lo tomé muy en serio. Ahora veo que hablaba con fundamento.

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