Es comprensible que el uso de ciertos “artilugios” prácticamente obsoletos, como un teléfono de los antiguos, suponga ciertas dificultades en personas que no los han usado nunca. Pero no deja de resultar curioso (sobretodo para los que si los hemos usado) la gran confusión que pueden llegar a causar mecanismos mucho más simples y sencillos (basicamente una ruedecilla y unos pocos números).

El siguiente vídeo es un buen ejemplo de los problemas que un simple teléfono de los antiguos puede llegar a causar en un grupo de pizpiretas jovencitas.

De hecho no queda claro si al final consiguieron llamar… ¡pero no hay duda de que se lo pasaron pipa en su especie de viaje al pasado! xD