La chica ya no puede más. Al volver del trabajo, en lugar de poderse relajar, tiene que poner la lavadora, el lavavajillas, tender, recoger… Está desesperada y cree conveniente contárselo a su novio.

Este mantiene la calma. Tiene la solución a todos esos problemas. Una cesta de la ropa sucia y una mesa de café mágicas.

El chico no tiene explicación para este gran misterio. Lo único que sabe es que si dejas la ropa sucia allí, por la mañana aparece limpia y perfectamente doblada. Y lo mismo con la mesa de café. Las cajas de pizza, los restos y demás porquerías, simplemente, desaparecen.

No sabemos si la chica llegó a descubrir el misterio de la cesta de la ropa sucia y de la mesa de café. Parece que, según la versión de su compungido novio, ella misma debió caer encima de la mesa de café y se desvaneció como el resto de las cosas xD

El irresoluble misterio del la cesta de la ropa sucia