Nada mejor que una cañita de cerveza al acabar la dura jornada laboral

Esto es lo que debe pensar este espabilado sabueso mientras se sienta comodamente en el taburete del bar y degusta una cerveza rubia bien fresquita. Y para picar unas cortezas de piel de búfalo. ¡Of course!

Solo falta que el perro se dirija al jukebox, saque del monedero una moneda de euro y seleccione una canción apropiada para saciar su sed con semejante néctar divino. :D

¡Gracias por el nuevo aporte Erny!

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