El realizador de este partido de béisbol entre las universidades de Texas Christian y Coastal Carolina dio con un filón de oro. Una de las cámaras dio un primer plano de un miembro de su público, y surgió la magia. Se trataba de un niño que no dudó en empezar a poner caras graciosas al verse enfocado por la cámara.

El chaval, un auténtico crack de la expresividad, cautivó la cámara algo más de un minuto. Ahora, tras triunfar en el estadio, lo peta en las redes sociales, donde su vídeo ha sido reproducido millones de veces. ¡No te lo pierdas y compártelo con tus amigos!

Niño poniendo caras graciosas