No hay que celebrar nunca una victoria antes de lo debido

El vigoroso locutor deportivo Matías Barzola celebraba con verdadero fervor el gol de Gonzalo Klusener de Talleres que, logrado en el minuto 44 del segundo tiempo, significaba una victoria importancia para la lucha de este equipo para evitar el descenso (B Nacional Argentina).

“¡Gooool! ¡Goooool de Talleres! ¡A los 44 minutos del segundo tiempo! ¡Qué lindo es volver a abrazarse bajo ese sol, bajo aquella lluvia de mi ciudad! ¡Qué lindo que le queda a las minas la remera pegada a sus senos!”… en fin, una auténtica explosión de júbilo.

Pero poco le duró la alegría al locutor cuando Almirante Brown (el equipo al que se medía Talleres) sacó de medio campo y llegó al empate, justo sobre la hora. Entonces la alegre lírica de Barzola pasó a ser un tanto menos dulce.

“Lo había pensado anoche entre copas y Almirante te deja mudo, empata 1 a 1. Y bue… parece una joda, boludo, es una joda esto, eh”.

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