Nuevo caso de brutalidad policial en USA

En las imágenes puede verse como la chica de 15 años es conducida hacia una celda. Allí se le ordena que se quite los zapatos, y por lo visto arroja uno en dirección a uno de los agentes de policía. A partir de ese momento empieza la brutalidad, que engloba golpes (incluyendo un fuerte golpe de cabeza contra la pared), tirones de pelo, y finalmente una impecable inmovilización… Y todo ello perfectamente grabado por la cámara de seguridad. ¡Owned!

Y suerte de eso, porque el agente de policía se ocupó de tergiversar los hechos en su informe (¡a mentir vamos!) para justificar la brutalidad de su actuación. Imaginamos que el corporativismo funcionó a la perfección con el leal compañero del agresor.

La chica había sido detenida por robar un coche (que pertenecía a sus padres y en el que ella iba de pasajero).

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