Operación en Hawaii para rescatar a un delfín herido

Un delfín, con una de sus aletas enredada con hilo de pescar, se aproximó a un grupo de submarinistas lo suficiente como para hacerles entender que algo iba mal. Poniéndose justo donde iluminaban sus linternas, el delfín no paraba de mostrarles su aleta herida… justo como si estuviera pidiendo su ayuda.

Cuando los submarinistas se percataron de la situación empezó una complicada operación para liberar al delfín del sedal. Pero ni tan siquiera con un cuchillo iba a ser sencillo. Lo más curioso es que el animal parece responder a los gestos del submarinista, reaccionando diligentemente cuando le indica que gire o se acerque…

Solo por un momento el delfín parece alejarse de sus rescatadores a pesar de no haberse desprendido del hilo que lo atenaza… pero solo lo hace para ir a respirar a la superficie y volver a ponerse en manos de su inesperado salvador humano.

Al final el cuchillo del submarinista consigue lograr su cometido, corta el maldito sedal y libera al delfín.

Un final feliz y una acción que, ciertamente, ayuda a recobrar algo de fe en la humanidad.

(¡Gracies Inés!)

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