No es el primer caso (ni tan siquiera el más patético) de simulación de atropello para intentar estafar al seguro del conductor, pero el esfuerzo melodramático de esta mujer taiwanesa bien merece ser contemplado.

De nuevo, la presencia de una cámara frontal instalada en el vehículo evitó que estos malechores se salgan con la suya tras simular un atropello.