Este vídeo es un alegato al valor de la perseverancia. Una demostración de que la insistencia y el esfuerzo acaban ofreciendo sus frutos. En este caso el esforzado protagonista del vídeo es un perro que lucha por obtener su objetivo.

La ventana de tiempo que tiene el perro para lograr dar con el pan es pequeña. Se corresponde con el tiempo que hay entre que el humano sale y vuelve a la cocina. Cualquier error supondrá ser descubierto y, probablemente, regañado, así que hay que se precisos y rigurosos.

Unos cuantos saltos servirán para medir la dificultad de la empresa. ¡Genial! ¡Parece que el objetivo es posible! Solo harán falta un par de buenos saltos para que el pan tostado acabe en las fauces de nuestro peludo amigo.

Un perro muy espabilado, sin duda. Lástima que una cámara oculta lo pilló de lleno con “el morro en la masa” xD