En un paso de peatones de cuya localización no quiero acordarme cruza un transeúnte mientras su semáforo está en rojo. Al otro lado, un perro espera pacientemente. Cuando el imprudente peatón ya está en el otro lado de la calle, el semáforo se pone en verde. Es entonces cuando el perro decide que puede cruzar con relativa seguridad.

Toda una lección de seguridad vial.

El perro que espera en el paso de peatones