Este muchacho experimentó en sus propias carnes el problema que algunos drones tienen con su autonomía de vuelo el mismo día que lo estrenaba.

En el vídeo podemos ver como el dron se encuentra a bastante altura cuando parece ser que su batería empieza a dar señales de estar agotándose. El muchacho, ni corto ni perezoso, decidió que era preferible salvar su gadget nuevo que mojarse hasta el cuello

¿Qué habrías hecho tú? ¿Te mojarías para salvar tu dron en el mismo día que lo estrenaras?