Un buen ejemplo de lo que podría ser un ejercicio de marketing honesto (¿o quizá mejor packaging honesto?).

¿Cambiaría algo saber la cantidad de calorías que supone un refresco azucarado, una ración de patatas fritas, un snack de chocolate o una cerveza?

Si, ciertamente uno puede obtener esa misma información del envase del producto, pero no hay duda de que no se trata del mismo efecto que ver en letras gigantes, por ejemplo, que la caja de galletas que te vas a comer te va a suponer prácticamente la totalidad de calorías diarias recomendadas.

Pues nada, veamos como lucirían algunos de estos productos con esa información calórica en primer plano xD