Una buena manera de poner fin a una relación sentimental es realizar una propuesta de matrimonio troll como la que sigue a continuación.

El procedimiento es muy sencillo:

  1. Llamas a la chica.
  2. Te pones de rodillas y simulas estar tremendamente nervioso.
  3. Le muestras una caja donde debería haber un anillo, pero que en realidad contiene una bolsita de té.
  4. Le pides, con toda solemnidad, si quiere hacerte una taza de té.

Ah, y para asegurar el tiro aprovecha una fecha señalada como San Valentín. Las probabilidades de éxito, como bien puedes imaginar, son enormes (donde éxito es volver al estado de soltero y sin compromiso, claro).