Recogepelotas abatido

El chico que hace de recogepelotas está “a salvo” tras la red de la portería. Nada presagia que pueda recibir un balonazo en la cara.

Pero, como bien sabemos, el destino es caprichoso. Un chut algo defectuoso y un rebote desafortunado acaban con el pobre muchacho en el suelo y con la nariz algo más chata que unos segundos antes…

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