Chica en bikini, un columpio en una rama y otro faceplant al canto

La idea de la chica y sus compinches es balancearse con el columpio hasta acabar en el lago, grabar el épico suceso y guardarlo para la posteridad.

La realidad, como era de esperar, es muy diferente (y seguramente dolorosa).

Con un poco de suerte es posible que los “humanos” del futuro puedan obtener un molde perfecto del rostro de esta chica si dan con los sedimentos petrificados en los que acabo de morros.

Todo por la ciencia.

Columpios del S.XXI

Yo me acuerdo que jugando a los columpios de pequeño me caía y me hacía un poco de daño, no obstante, como seguramente todos, nos levantabamos y volvíamos a subirnos y a caernos una y otra vez. La juventud de hoy en día juega de otra manera, es decir, se “columpian” más alto, pero luego les cuesta algo más levantarse…

La distáncia, importa